viernes, 6 de marzo de 2009

Habia una vez un pais llamado Portugal....


Parecia un cuento, pero era verdad, montados en un avion o mejor dicho avioneta, sobrevolamos España y sin darnos cuenta (fue solamente una hora y cuarto) llegamos a Lisboa, que rapido fue todo (uno de los componentes de nuestra asociacion de acogida conducia endiabladamente deprisa), eso fue lo primero y sin pausa estabamos en un youth hostel con las vistas mas bonitas de la ciudad, al lado de una estatua muy parecida a la que existe en Rio de Janeiro (que recuerdos, aunque no la visite, estuve bastante cerca), recuerdos de algo parecido en Oxford y de nuevo se volvieron a mezclar idiomas, buen rollo, ilusion y algun que otro proyecto, era el comienzo y la cosa pintaba que ni el mismisimo Basquiat, primera impresion de fabula, vaya ciudad tan interesante, desniveles y piedras en el camino (literalmente), be you, be happy and be free, buenas palabras de Paulo (uno de los que impartieron el on-arrival training), pero como todo, la formacion acabo y llegue a mi destino, norte de Lisboa, destino ALCANENA

Postdata: gracias a los que escribieron al lado de mi foto tantas cosas motivadoras, la guardare el resto de mi vida.

Cuenta atras y mucho frio cerca de Madrid


Comenzabamos desde el 10 hasta el 0 nuestro viaje (Juanma y yo) hacia tierras lusas, eso si pasando antes por una departure training de lo mas especial, en la sierra madrileña nos vimos 35 voluntarios venidos de toda España, llenos de alegria, preguntas, europass y ropas de abrigo, jovenes motivadisimos ante la idea de vivir en el extranjero y conocer una nueva cultura (como me suenan esas palabras) y con la maleta cargada de ilusiones y algun que otro miedo que a la postre y no me cabe la menor duda seria espantado, entre dinamicas de grupo y risas pasaron cinco dias que nunca olvidare y los en los cuales conoci a dos personas maravillosas, Alejandra y Amalia, gracias lo primero por ser como sois y segundo por la positividad que imprimisteis a todo. Fue la primera vez que toque bajo cero y sobre una capa de nieve en mitad de la noche rodeado de arboles, vaya experiencia, me encanto, aunque mis dedos decian lo contrario, Me llamo Carlos y me encantan los calvos, asi empezo todo. (mucha suerte a todos esteis donde esteis)

Montenegro y contando

Sin comerlo ni beberlo tocamos Oisin y un servidor en el que fuera y es uno de los bares con mas encanto de la ciudad, por su reducido espacio, musica de calidad y un ambiente de lo mas variopinto, con algo de contaminacion sonora (buena por supuesto) y Blues de la mano de unos amigos, todo salio bajo lo previsto, aplausos y amistades las cuales doy las gracias por acudir y vernos de nuevo aunque resultara repetitivo intentamos dar sonrisas y tonos nunca escuchados. Seguiamos en el candelero musical mundial (Risas)